El reloj del compás
Un reloj para el compás.
Un metrónomo te marca el pulso. El flamenco pide el ciclo entero. Ve todos los tiempos de un vistazo y sigue el compás mientras da la vuelta al reloj. Los acentos están ahí, delante de ti, y todo lo que oyes se ilumina al sonar, para que veas el ritmo mientras lo tocas.
Modo de edición
Abre el candado. Dale forma al compás.
Toca para darle forma. Acentúa un tiempo. Añade un acento secundario. Déjalo en silencio. Construye el patrón exactamente como lo quieres, cierra el candado y a tocar.
Palmas o cajón: el selector que hay sobre el reloj dice a cuál de los dos le estás dando forma. Y el compás sigue sonando mientras tanto.
El sonido
Escucha el compás a tu manera.
Un metrónomo flamenco que suena a flamenco: palmas y cajón de verdad, grabados por músicos de verdad. O quédate con lo simple, un tono limpio. Mézclalo. Dale forma. Tócalo.
Palos
Empieza por un palo. Hazlo tuyo.
Empieza por Bulerías, Soleá, Alegrías o Tangos, cada uno listo con su compás, sus acentos y su tempo. Cambia lo que quieras, o empieza de cero y crea un compás propio.
Práctica
Quita el reloj. Quédate con el compás.
Cuando ya te sepas el patrón, activa Blindfold y deja que el ritmo desaparezca de la vista. El compás sigue sonando, pero el reloj ya no está, así que te toca sentir por dónde vas. Cuando quieras, descubre el reloj y mira qué tal lo has hecho.
Educa el oído. Pon a prueba tu sentido del ritmo. Sigue a compás.
Vibrate on accents
Siente los acentos en la mano.
La vibración convierte los acentos en pulsos cortos y nítidos, que caen justo con las palmas y el cajón. Los acentos secundarios no vibran, así que sientes la estructura del compás sin que te marquen cada tiempo.
Los ojos, en tus manos. La cuenta, en el cuerpo.
Con Compás
Llévate el compás contigo.
Tenlo donde practicas.
Hecha por un guitarrista flamenco, probada por profesionales.